El pulso de la esperanza en las calles bogotanas
Las calles de Bogotá son un crisol de historias, y entre el bullicio cotidiano, la migración venezolana ha reescrito una parte significativa del panorama social y económico. Lejos de las cifras macro, existen miles de rostros que encarnan la lucha diaria por la supervivencia. Esta es la historia de John Aiker, uno de los más de dos millones de venezolanos que han llegado a Colombia buscando un nuevo horizonte.
Sin acceso a un empleo formal, su vida se desarrolla en el precario y dinámico mundo del rebusque, vendiendo tinto o bolsas plásticas en las calles del sur de la capital. Su empleo sin ninguna prestación social, no es solo un medio de sustento, sino un testimonio silencioso de la resiliencia y los desafíos que implica construir una vida desde cero, donde cada día es una carrera contra la incertidumbre y la necesidad. Este es su testimonio.

