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Alianza global y regional por el agua en Bogotá y Cundinamarca

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Con una inversión global que roza los 244.000 millones de pesos, liderada por un aporte de $145.000 millones del Fondo Verde para el Clima de las Naciones Unidas y la cofinanciación de la Alcaldía Mayor de Bogotá, la Gobernación de Cundinamarca y la CAR, se puso en marcha el proyecto “Construyendo Resiliencia Hídrica en Bogotá y la Región”. Esta iniciativa busca garantizar la seguridad del recurso hídrico y proteger a más de 10 millones de habitantes frente a futuros periodos de sequía o lluvias extremas.

 

Un histórico aporte internacional de $145.000 millones fortalecerá la conservación de 6.800 hectáreas de páramos y cuencas hídricas, beneficiando a más de 10 millones de personas en Bogotá y 33 municipios de Cundinamarca. La lección dejada por la crisis de abastecimiento que obligó a Bogotá a implementar esquemas de racionamiento entre 2024 y 2025 ha impulsado una respuesta estructural sin precedentes. A través del proyecto “Construyendo Resiliencia Hídrica en Bogotá y la Región”, el Distrito, junto a aliados regionales e internacionales, busca intervenir las cuencas que alimentan los embalses antes de que los niveles vuelvan a comprometer el consumo diario. La meta central es proteger los ecosistemas de la cuenca alta del río Tunjuelo y los páramos de Guacheneque, Guerrero, Chingaza y Sumapaz, además de vitales bosques altoandinos.

La financiación de esta iniciativa alcanzará cerca de 244.000 millones de pesos entre 2027 y 2032. El Fondo Verde para el Clima de la ONU aportará $145.000 millones en calidad de donación, mientras que la administración del alcalde Carlos Fernando Galán asumirá la mayor parte de la cofinanciación nacional con $60.000 millones, complementados con más de $3.000 millones provenientes de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) y la Gobernación de Cundinamarca.

Intervención integral en 12 microcuencas prioritarias

El plan de trabajo se concentrará estratégicamente en 12 microcuencas distribuidas en cuatro zonas clave: Tunjuelo, Guandoque, Villapinzón y Tominé. En estas áreas se prevé conservar y restaurar alrededor de 6.800 hectáreas mediante la recuperación de suelos degradados para recuperar su capacidad natural de almacenar y liberar agua gradualmente. El impacto directo alcanzará a 33 municipios cundinamarqueses —entre ellos Zipaquirá, Sesquilé, Guatavita y Villapinzón— y a las zonas rurales capitalinas de Sumapaz, Usme, Ciudad Bolívar y Chapinero.

Alianza con el campo y fortalecimiento comunitario

Un eje fundamental del proyecto recae en el trabajo conjunto con los habitantes rurales mediante incentivos económicos por conservación. Para el año 2032, se proyecta consolidar acuerdos con al menos 650 familias campesinas para proteger 4.800 hectáreas, sumar la restauración de 2.000 hectáreas adicionales y acompañar a más de 1.200 pequeños productores en la adopción de prácticas agropecuarias sostenibles en 2.400 hectáreas, articulando su trabajo con 30 asociaciones de comercialización.

Modernización de acueductos y metas de expansión

El plan contempla además el fortalecimiento técnico y operativo de 40 acueductos comunitarios y veredales, dotándolos de herramientas para la medición eficiente, la reducción de pérdidas en redes, el mejoramiento del tratamiento del agua y la capacitación de sus operadores. De esta forma, el Distrito aspira a dar un salto cuantitativo frente a las 6.008 hectáreas actualmente protegidas bajo esquemas de pago por servicios ambientales, buscando superar las 12.000 hectáreas bajo acuerdos de conservación para finales de 2027.